EN DEFENSA DE LA LEY DE GESTIÓN SOSTENIBLE DE LAS CABECERAS DE CUENCA

Escribe: María Elena Foronda Farro

El fantasma de la desinformación y amedrentamiento sobre las normas que apuntan al ordenamiento territorial para la protección y aprovechamiento sostenible de los recursos naturales del país, recorre nuevamente el Perú.

Esta vez el fantasma está asociado a la campaña de desprestigio contra la Ley N° 30640, que modifica la Ley de Recursos Hídricos mediante el establecimiento de criterios técnicos para la identificación y delimitación de las cabeceras de cuenca, la misma que lleva la firma del presidente Pedro Pablo Kuczinsky y que fue publicada en “El Peruano” el pasado miércoles 16 de agosto.

Esta norma se fundamenta en la Ley N° 29338 de Recursos Hídricos y en ella el Estado reconoce COMO ZONAS VULNERABLES A LAS CABECERAS DE CUENCA, delegando a la Autoridad Nacional del Agua (ANA), con opinión del Ministerio del Ambiente, que PUEDA DECLARAR ZONAS INTANGIBLES en las que NO SE OTORGA DERECHO A USO, DISPOSICIÓN, O VERTIMIENTO.

Durante su fase de elaboración, el proyecto legislativo fue ampliamente debatido en mesas de trabajo, recibió opiniones escritas favorables de diversas instituciones y entidades, como el Instituto de Investigación de la Amazonía Peruana (IIAP), Ministerio de Agricultura y Riego (Minagri), a través de la Autoridad Nacional del Agua (ANA), Ministerio del Ambiente (Minam), Programa de Adaptación al Cambio Climático (PACC Perú), Asociación Interétnica de Desarrollo de la Selva Peruana (Aidesep), entre otros.

En su momento el dictamen fue APROBADO POR UNANIMIDAD en la Comisión de Pueblos Andinos Amazónicos, Afroperuanos, Ecología y Ambiente del Congreso de la República, que me honré en presidir, y luego RATIFICADA CON VOTACIÓN UNÁNIME del Pleno.

Los argumentos son claros y contundentes:

  1. Tiene por objeto REGULAR LA CONSERVACIÓN Y PROTECCIÓN DE LAS CABECERAS DE CUENCA, incorporando en el artículo 75 de la Ley de Recursos Hídricos, el establecimiento de criterios técnicos para la  identificación, delimitación y zonificación de las cabeceras de cuenca de las vertientes Hidrográficas del Pacífico, Atlántico y Lago Titicaca, con el propósito de evaluar el establecimiento de medidas especiales de protección, conservación o intangibilidad, según su vulnerabilidad.
  2. La Autoridad Nacional del Agua, con la participación de los sectores competentes, debe elaborar el Marco Metodológico de los criterios técnicos dentro 365 días, contados desde la vigencia de la presente ley.

Este es el espíritu de la norma y no como se esboza en la cacería de brujas que, desde los intereses y enfoque de la Sociedad Nacional de Minería, trata de desvirtuar señalando que no se permitirá el desarrollo de la minería, frenará las inversiones y paralizará la economía del país.

Por el contrario, con esta ley se delimita y zonifica para una gestión sostenible de las cabeceras de cuenca, priorizando la calidad y conservación del recurso hídrico, en un escenario donde cada vez son más frecuentes los impactos ambientales del Cambio Climático y que afectan el agua.

Previene, además, que no sigan proliferando los pasivos ambientales mineros que contaminan los ríos, lagunas y aguas subterráneas, como en el departamento de Ancash donde a la fecha existen 1.121 pasivos ambientales mineros, que contaminan la cuenca del río Santa, poniendo en riesgo la salud de los habitantes.

De igual modo, la zonificación de la cabecera de cuenca, permite tener reglas  claras de uso y ocupación del territorio para la inversión pública y privada, definiendo los usos prioritarios y protegiendo la disponibilidad actual y futura del recurso hídrico, previniendo conflictos con las comunidades campesinas, pueblos originarios e indígenas, que de acuerdo a ley, deben ser previamente consultados.

Desde nuestra función congresal somos respetuosos de las competencias y roles del Ejecutivo y Poder Judicial, por eso haremos valer nuestro derecho para el respeto y cumplimiento de la ley, teniendo en cuenta el principio del bien común, sin ceder a presiones ni imposiciones. LOS DERECHOS DE LAS PERSONAS Y DE LA NATURALEZA, NO SE NEGOCIAN.

ESTAREMOS VIGILANTES, para que se cumpla con el objeto de la Ley N° 30640 y su implementación, para lo cual, solicitamos a la ANA que inicie el proceso técnico respectivo que permita cuidar las fuentes naturales del agua, teniendo en cuenta los impactos ambientales, cada vez más frecuentes, ante el Cambio Climático.

Lima 10 de octubre del 2017

Ver texto publicado en el diario La República 14/10/2017