Congresista Foronda lamenta no inclusión del tema azucarero en Pleno Agrario

Ante la inminente y lamentable decisión del Poder Ejecutivo de importar, por ahora 140 mil toneladas de azúcar, y posteriormente 400 mil toneladas más de Guatemala, bajo el cobijo del Tratado de Libre Comercio (TLC) firmado entre ambas naciones, la congresista María Elena Foronda lamentó que el tema de la crisis de las Empresas Azucareras no haya sido incluido en la agenda del Pleno Agrario que se realizará mañana en el Congreso de la República.

“Es inconcebible”, puntualizó la parlamentaria ancashina, “pensar en importar azúcar a pesar de que actualmente la demanda del mercado interno está cubierta por la oferta de dicho producto, y esto a pesar de que dichas empresas, administradas por grupos económicos y judiciales, no hayan logrado mejorar la actual crisis en la que están envueltas”.

Es asombroso, continuó, que luego de transcurridos 23 años del inicio del régimen de administraciones judiciales de las empresas azucareras, que debió sanear a las mismas, el proceso solo haya servido para enriquecer a grupos económicos a costa del deterioro del nivel de vida de los trabajadores y de sus familias, de las tierras de cultivo y de la infraestructura agraria e industrial; además de una ingente deuda tributaria al Estado, a ESSALUD y a la Oficina de Normalización Previsional (ONP).

Es por ello que a fines del 2018 María Elena Foronda presentó el Proyecto de Ley N° 3474, Ley que crea comisión multisectorial para lograr el saneamiento administrativo y económico y de conflictividad social de las empresas azucareras en las regiones de Lambayeque y La Libertad, con el fin de acabar definitivamente con los innumerables conflictos sociales y judiciales, situación que ha provocado un conflicto social inusitado que ha conllevado asesinatos de dirigentes, estados de emergencia en las áreas rurales y urbanas.

Ante la demanda de todas las empresas azucareras, se solicitó a la Comisión Agraria del Congreso de la República que se les incluya en la elaboración del respectivo Dictamen. Ahora, el tema azucarero es obviado inexplicablemente, y el Poder Ejecutivo se prepara para abrir el mercado peruano a un producto subsidiado que no solo será competencia desleal para las grandes empresas productoras, sino que también quebrará a los innumerables pequeños agricultores que invirtieron en el cultivo de la caña de azúcar para proveer a dichas empresas.